La urraca y la mona

«La urraca y la mona» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 224 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.

A una MonaMui taimadaDixo un diaCierta Urraca:Si vinierasA mi estancia,¡Quántas cosasTe enseñara!Tú bien sabesCon qué mañaRobo, y guardoMil alhajas.Ven, si quieres,Y veráslasEscondidasTras de una arca.

La ótra dixo:Vaya en gracia;Y al parageLa acompaña.Fué sacandoDoña UrracaUna ligaColorada,Un tontilloDe casaca,Una hebilla,Dos medallas,La conteraDe una espada,Medio peine,Y una vainaDe tixeras;Una gasa,Un mal caboDe nabaja.

Tres clavijas.De guitarra,Y otras muchasZarandajas.¿Qué tal? dixo:Vaya, hermana,¿No me envidia?¿No se pasma?A fe que ótraDe mi castaEn riquezaNo me iguala.Nuestra MonaLa mirabaCon un gestoDe bellaca;Y al fin dixo:Patarata!Has juntadoLindas maulas.

Aquí tienesQuien te gana,Porque es útilLo que guarda.Sinó, miraMis quixadas.Baxo de ellas,Camarada,Hai dos buchesO papadas,Que se encogenY se ensanchan.Como aquelloQue me basta;Y el sobranteGuardo en ámbasPara quandoMe haga falta.Tú amontonas,Mentecata,

Trapos viejosY morralla;Mas yo, nueces,Avellanas,Dulces, carneY otras quantasProvisionesNecesarias.¿Y esta MonaRedomadaHabló sóloCon la Urraca?Me pareceQue más hablaCon algúnosQue hacen galaDe confusasMiscelaneasY farragoSin substancia.

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