El cazador y el hurón
«El cazador y el hurón» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 202 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Cargado de conejos,Y muerto de calor,Una tarde de léjosA su casa volvía un Cazador.Encontró en el caminoMui cerca del lugarA un Amigo y Vecino,Y su fortuna le empezó á contar.Me afané todo el dia(Le dixo;) pero ¿qué?Si mejor caceríaNo la he logrado, ni la lograré.Desde por la mañanaEs cierto que sufríUna buena solana;Mas mira qué gazapos traigo aquí.
Te digo y te repito,Fuera de vanidad,Que en todo este distritoNo hai Cazador de mas habilidad.Con el oido atentoEscuchaba un HuronEste razonamientoDesde el corcho en que tiene su mansion.Y el puntiagudo hocicoSacando por la red,Dixo á su Amo: Suplico.Dos palabritas con perdon de Usted.Vaya, ¿quál de nosotrosFué el que mas trabajó?¿Esos gazapos y ótros,Quién se los ha cazado sinó yo?Patron, tan poco valgoQue me tratan así?Me parece que en algoBien se pudiera hacer mencion de mí.
Qualquiera pensaríaQue este aviso moralSeguramente haríaAl Cazador gran fuerza; pues no hai tál.Se quedó tan serenoComo ingrato EscritorQue del auxîlio ajenoSe aprovecha, y no cita al bien-hechor.
Última actualización:
Fuentes de esta página
- Wikisource: El cazador y el hurón — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)