La oruga y la zorra
«La oruga y la zorra» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 163 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Si se acuerda el Lector de la tertuliaEn que, á presencia de Animales varios,La Zorra adivinó por qué se dabanElogios Avestruz y Dromedario;Sepa que en la mismísima tertuliaUn dia se trataba del GusanoArtífice ingenioso de la seda,Y tódos ponderaban su trabajo.Para muestra presentan un capullo;Exâmínanle; crecen los aplausos;Y aun el Topo, con tódo que es un ciego,Confesó que el capullo era un milagro.Desde un rincon la Oruga murmurabaEn ofensivos términos, llamandoLa labor admirable, friolera,Y á sus elogiadores, mentecatos.
Preguntábanse, pues, únos á ótros:¿Por qué este miserable GusarapoEl único ha de ser que vitupereLo que tódos acordes alabamos?Saltó la Zorra, y dixo: ¡Pese á mi alma!El motivo no puede estar mas claro,¿No sabéis, compañeros, que la OrugaTambien labra capullos, aunque malos?Laboriosos Ingenios perseguidos,¿Queréis un buen consejo? Pues, cuidado.Quando os provoquen ciertos envidiosos,No hagáis más que contarles este caso.
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- Wikisource: La oruga y la zorra — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)