La espada y el asador
«La espada y el asador» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 253 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.
Sirvió en muchos combates una EspadaTersa, fina, cortante, bien templada,La mas famosa que salió de manoDe insigne fabricante Toledano.Fué pasando á poder de varios dueños,Y airosos los sacó de mil empeños.Vendióse en Almonedas diferentes,Hasta que por estraños accidentesVino, en fin, á parar (¡quién lo diría!)A un obscuro rincon de una hostería,Donde, qual mueble inútil, arrimada,Se tomaba de orin. Una criadaPor mandado de su Amo el posadero,Que debía de ser gran majadero,Se la llevó una vez á la cocina;Atravesó con ella una gallina;
Y héteme un asador hecho y derechoLa que una Espada fué de honra y provecho.Miéntras esto pasaba en la posada,En la Corte comprar quiso una EspadaCierto recien-llegado forasteroTransformado de Payo en Caballero.El Espadero, viendo que al presente.Es la Espada un adorno solamente,Y que pasa por buena qualquier hoja,Siendo de moda el puño que se escoja,Díxole que volviese al otro dia.Un Asador que en su cocina habíaLuego desbasta, afila y acicala,Y por Espada de Tomas de AyalaAl pobre Forastero, que no entiendeDe semejantes compras, se le vende;Siendo tan picaron el EspaderoComo fué ignoranton el Posadero.¿Mas de igual ignorancia ó picardíaNuestra Nación quexarse no podría
Contra los Traductores de dos clases,Que infestada la tienen con sus frases?Unos traducen Obras celebradas,Y en Asadores vuelven las Espadas:Otros hai que traducen las peores,Y venden por Espadas Asadores.
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- Wikisource: La espada y el asador — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)