La discordia de los relojes

«La discordia de los relojes» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 229 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.

Convidados estaban á un banqueteDiferentes amigos, y uno de ellos,Que, faltando á la hora señalada,Llegó despues de tódos, pretendíaDisculpar su tardanza, ¿Qué disculpaNos podrás alegar? (le replicaron:)El sacó su Relox; mostróle, y dixo:¿No ven Ustedes como vengo á tiempo?Las dos en punto son.—¡Que disparate!(Le respondieron): tu Relox atrasaMas de tres quartos de hora— Pero, Amigos,(Exclamaba el tardío convidado)¿Que mas puedo yo hacer que dar el texto?Aquí está mi Relox.... Note el curiosoQue era este Señor mio como algúnosQue un absurdo cometen, y se escusanCon la primera autoridad que encuentran.

Pues, como iba diciendo de mi cuento,Todos los circunstantes empezaronA sacar sus Reloxes en apoyoDe la verdad. Entónces advirtieronQue úno tenía el quarto, ótro la media,Ótro las dos y treinta y seis minutos,Éste catorce mas, aquél diez menos.No hubo dos que conformes estuvieran.En fin, tódo era dudas y qüestiones.Pero á la Astronomía cabalmenteEra el Amo de casa aficionado;Y consultando luego su infalible,Arreglado á una exâcta meridiana,Halló que eran las tres y dos minutos,Con lo qual puso fin á la contienda,Y concluyó diciendo: Caballeros,Si contra la verdad piensan que valeCitar autoridades y opiniones,Para tódo las hai; mas, por fortuna,Ellas pueden ser múchas, y ella es úna.

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