La abeja y los zánganos
«La abeja y los zánganos» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 179 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
A tratar de un gravísimo negocioSe juntaron los Zánganos un dia.Cada quál varios medios discurríaPara disimular su inútil ocio;Y por librarse de tan fea notaA vista de los otros animales,Aun el mas perezoso y mas idiotaQuería, bien ó mal, hacer panales.Mas como el trabajar les era duro,Y el enxambre inexpertoNo estaba mui seguroDe rematar la empresa con acierto,Intentaron salir de aquel apuroCon acudir á una colmena vieja,Y sacar el cadáver de una AbejaMui hábil en su tiempo, y laboriosa:
Hacerla con la pompa mas honrosaUnas grandes exequias funerales,Y susurrar elogios inmortalesDe lo ingeniosa que eraEn labrar dulce miel y blanda cera.Con esto se alababan tan ufanos,Que una Abeja les dixo por despique:¿No trabajáis mas que eso? Pues, hermanos,Jamas equivaldrá vuestro zumbidoA una gota de miel que yo fabrique.¡Quántos pasar por sabios han queridoCon citar á los muertos que lo han sido!¡Y qué pomposamente que los citan!Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan?
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- Wikisource: La abeja y los zánganos — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)