El naturalista y las lagartijas

«El naturalista y las lagartijas» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 235 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.

Vió en una huertaDos LagartijasCierto curiosoNaturalista.Cógelas ámbas,Y á toda prisaQuiere hacer de ellasAnatomía.Ya me ha pilladoLa mas rolliza;Miembro por miembroYa me la trincha;El microscopioLuego la aplica.Patas y cola,Pellejo y tripas,

Ojos y cuello,Lomo y barriga,Todo lo apartaY lo exâmina.Toma la pluma;De nuevo mira;Escribe un poco;Recapacita.Sus mamotretosDespués registra;Vuelve á la propiaCarnicería.Varios curiososDe su pandillaEntran á verle:Dales noticiaDe lo que observa:Únos se admiran,Otros preguntan,Otros cavilan.

FinalizadaLa Anatomía,Cansóse el SabioDe Lagartija.Soltó la otraQue estaba viva.Ella se vuelveA sus rendijas,En donde, hablandoCon sus Vecinas,Todo el sucesoLas participa.No hai que dudarlo,Nó, (las decía:)Con estos ojosLo vi yo misma.Se ha estado el hombreTodito un diaMirando el cuerpoDe nuestra Amiga.

¿Y hai quien nos trateDe Sabandijas?¿Cómo se sufreTal injusticia,Quando tenemosCosas tan dignasDe contemplarseY andar escritas?No hai que abatirse,Noble quadrilla:Valemos múcho,Por mas que digan.¿Y querrán luegoQue no se engríanCiertos AutoresDe obras iniquas?Los honra múchoQuien los critica.No seriamente;Mui por encima

Deben notarseSus tonterías;Que hacer gran casoDe LagartijasEs dar motivoDe que repitan:Valemos múcho,Por mas que digan.

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