El gozque y el macho de noria

«El gozque y el macho de noria» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 254 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.

Bien habrá visto el LectorEn hostería ó conventoUn artificioso inventoPara andar el asador.Rueda de madera esCon escalones; y un PerroMetido en aquel encierroLa da vueltas con los pies.Parece que cierto CanQue la máquina movía,Empezo á decir un dia:Bien trabajo; y ¿qué me dan?¡Cómo sudo! ai, infeliz!Y al cabo, por grande exceso,Me arrojarán algun huesoQué sobre de esa perdiz.

Con mucha incomodidadAquí la vida se pasa:Me iré, no sólo de casa,Mas tambien de la ciudad.Apénas le dieron suelta,Huyendo con disimulo,Llegó al campo, en donde un MuloA una noria daba vuelta.Y no le hubo visto bien,Quando dixo: ¿Quién va allá?Parece que por acáAsamos carne tambien.No aso carne; que agua saco,(El Macho le respondió.)Eso tambien lo haré yo,(Saltó el Can) aunque estói flaco.Como esa rueda es mayor,Algo más trabajaré.¿Tanto pesa?.... Pues ¿y qué?¿No ando la de mi asador?

Me habrán de dar, sobre tódo,Mas racion, tendré mas gloria....Entónces el de la noriaLe interrumpió de este modo:Que se vuelva le aconsejoA voltear su asador;Que esta empresa es superiorA las fuerzas de un Gozquejo.¡Miren el Mulo bellaco,Y qué bien le replicó!Lo mismo he leido yoEn un tal Horacio Flaco,Que á un Autor da por gran yerroCargar con lo que despuésNo podrá llevar: esto es,Que no ande la noria el Perro.

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