El gato, el lagarto y el grillo
«El gato, el lagarto y el grillo» es una fábula de Tomás de Iriarte (fallecido en 1791), en dominio público. Tiene 212 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.
Ello es que hai animales mui científicosEn curarse con varios específicos,Y en conservar su construccion orgánicaComo hábiles que son en la Botánica;Pues conocen las hierbas diuréticas,Catárticas, narcóticas, eméticas,Febrífugas, estípticas, prolíficas,Cefálicas tambien, y sudoríficas.En esto era gran práctico y teóricoUn Gato, pedantísimo retórico,Que hablaba en un estilo tan enfáticoComo el mas estirado Catedrático.Yendo á caza de plantas salutíferas,Dixo á un Lagarto: ¡Qué ansias tan mortíferas!Quiero, por mis turgencias semi-hidrópicas,Chupar el zumo de hojas heliotrópicas.
Atónito el Lagarto con lo êxóticoDe todo aquel preámbulo extrambótico,No entendió más la frase macarrónicaQue si le hablasen lengua Babilónica.Pero notó que el charlatan ridículoDe hojas de girasol llenó el ventrículo;Y le dixo: Ya, enfin, señor hidrópico,He entendido lo que es zumo heliotrópico.¡Y no es bueno que un Grillo, oyendo el diálogo,Aunque se fué en ayunas del catálogoDe términos tan raros y magníficos,Hizo del Gato elogios honoríficos!Sí; que hai quien tiene la hinchazon por mérito,Y el hablar liso y llano, por demérito.Mas ya que esos amantes de hiperbólicasCláusulas, y metáforas diabólicas,De retumbantes voces el depósitoApuran, aunque salga un despropósito,Caiga sobre su estilo problemáticoEste apólogo esdrúxulo-enigmático.
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- Wikisource: El gato, el lagarto y el grillo — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)