El tribuno

Autora: Mónica P. Diner

Viernes 22 de junio de 2001. Salta, Rep. Argentina.

O p i n i ó n

Niños y adolescentes la sufren a diario violencia, una realidad alarmante

Por Gisela Grunin

Aprender a cuidarse y conocer los derechos, será un gran cambio para muchos niños y adolescentes que sufren la violencia. Para ellos, sus hogares dejaron de ser seguros y confortables y las personas que más quieren ejercen un poder desigual, haciéndoles daño físico y emocional. Y todo ésto en el más absoluto silencio porque, de este tema "no se habla". Hay muchísimos chicos que atraviesan situaciones dramáticas en sus casas y cuando salen de ellas. La demanda se cuadruplicó en los últimos tiempos en el mundo entero, por lo que es necesario la concientización, el conocimiento y la lucha diaria para impedir que la niñez crezca desprotegida y sumergida en un mundo de maltrato. Los especialistas coinciden en que el maltrato a la infancia es, más que una realidad, un problema de todas las épocas y que atraviesa todas las clases sociales, todos los niveles de formación y todos los países y las culturas. "El abuso infantil es todo daño producido a un niño, en forma no accidental y repetidas veces, por un adulto más fuerte y con mayor poder. Muchas veces es alguien conocido por el niño, hasta puede ser un familiar o la persona que los cuida", dijo la psicóloga Mónica Diner, directora del Centro de Prevención Interdisciplinario del Abuso Infantil (CEPIA). Se habla de abuso o maltrato físico cuando los niños sufren golpes, lastimaduras, empujones o quemaduras. Pero hay otro tipo de violencia, más sutil y que no deja marcas en el cuerpo. Son las descalificaciones, gritos, burlas, amenazas, abandono, indiferencia, rechazo y falta de cuidado y afecto. "La violencia emocional también tiene consecuencias muy graves", dijo. Por otro lado, algunos adultos hacen "jugar" a los niños a cosas con su cuerpo que los hacen sentir incómodos o tontos. "El abuso sexual consiste en hacer participar al niño en actividades sexuales tales como tocar o hacer tocar de manera seductora cualquier parte del cuerpo del niño o del adulto, mirar o hacer mirar las partes íntimas, mostrar o tomar fotos explícitamente sexuales -explicó Diner-. En todos los casos se trata de una serie de actividades que el niño no puede comprender, que le producen traumas diversos y lo marca para toda la vida. No está preparado, ni física ni emocionalmente,todo lo contrario, necesita una guía, una orientación y por sobre todo, el cariño, la comprensión y el respeto de los suyos". No se lo digas a nadie ¿Y cuáles son las partes íntimas? Aquellas que sólo se ven cuando nos bañamos y que se tapan con la ropa interior o la malla. "No se lo digas a nadie". "Nadie te va a creer". "Lo hago porque te quiero". Los secretos y silencios son fundamentales cuando hay abuso físico o sexual. En general, el hombre de la casa es quien ejerce la violencia, pero en muchas oportunidades cuenta con la complicidad de la mamá y el resto de la familia. Por eso la mayoría de los casos no se denuncian ni se conocen. El primer paso para pedir ayuda es darse cuenta cuando algo no anda bien y salir del silencio: contarlo, hablar con la maestra, el doctor o algún amigo sobre cualquier situación o conducta que resulte incómoda o confusa. Los vecinos, los maestros y los abuelos de los niños abusados son los que más llaman, los niños no lo hacen hasta los 14 años, porque están tan presionados y amenazados que no pueden ver lo que les está pasando. Además, la violencia está culturalmente muy naturalizada y por eso muchas veces el que lo está padeciendo no comprende que algo lo incomoda. Según las especialistas, en la familia se aprende de qué forma nos relacionamos con los demás y resolvemos los conflictos. En ese sentido, hay muchos niños que crecen en familias que tienen modelos violentos para comunicarse, pero no es el único posible. Para Tajani, "la violencia es algo que se aprende y por eso es un problema psico-social. Es decir que la violencia familiar no es un problema privado sino que es de todos". Estamos en pañales "En Argentina todavía estamos en pañales en la prevención del abuso infantil. No hay un programa del gobierno desde ningún ámbito para hacer una tarea preventiva con los niños", dijo Mónica Diner, psicóloga especialista en prevención del abuso infantil. "En los programas de prevención de otros países los niños aprenden sus derechos a protegerse y a decir 'no' cuando están en situaciones que les hacen sentir mal porque están siendo maltratados emocional, física o sexualmente", dijo Diner, autora del libro "Abuso infantil: Manual de prevención y detección". "No sé por qué acá no se hace prevención. Creo que el tema es muy difícil y nadie quiere ni se atreve a hablar", completó. "Es importante que los niños sientan que la comunidad avala que ellos se defiendan y que sepan que no tienen la culpa de lo que les ocurre, porque no existe ningún motivo que justifique el maltrato", dijo la especialista. Para prevenir situaciones de abuso Diner explicó que "hay que trabajar con la autoestima de los niños. En general, se les enseña a respetar y aceptar lo que los adultos dicen o hacen, pero los niños también deben aprender a cuidarse y a sentirse importantes para defenderse y hacerse respetar". La psicóloga comentó que los niños deberían tener en cuenta sus sentimientos (como estar incómodos o confusos) porque les pueden ayudar a identificar situaciones peligrosas y conocer bien sus derechos. "Además está el tema de los engaños y los sobornos: cuando a un niño le ofrecen un dulce o plata a cambio de algo que no se debe hacer porque está mal, el niño no debe aceptar", continuó Diner. Por último, la especialista recomienda a todos los niños que cuando una situación en la casa, la escuela o la calle los haga sentir incómodos, amenazados, confundidos o no logren comprenderla, utilicen la llamada "Regla del NIC": - decir No. - Irse. - Contarle a alguien.

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Fuentes de esta página

  • Mónica P. Diner — Contenido de la autora

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