La virtud y la visión

«La virtud y la visión» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 379 palabras: unos 3 minutos de lectura en voz alta.

Obra: Nuevas fábulas

La frente humilde, y con la fe en el alma,velada de modestia,la virtud caminaba tristementepor agrio valle y espinosa senda.Sensible al mal ajeno,iba vertiendo el bien a manos llenas,y daba sus cuidados al enfermo,su amparo tutelar a la inocencia,al dolor el aroma del consuelo,y el óbolo piadoso a la miseria.Los justos la ensalzaban en sus preces;los pobres bendecían su clemencia,pero también, en su afanosa vida,¡qué de luchas sangrientas!La ingratitud inicuala hería a traición y con bajeza;los vicios todos, trémulos de enojo,llenábanla a su paso de blasfemias.¡Desdichada mujer! débil y sola,hubiera sucumbido a sus tristezassi un ángel protector, constantemente,no velara por ella.Cada vez que al clamor de tanto ultraje,como abrasada de mortal centella,caía sin sentido, una voz dulce,la decía: -«¡Valor; sufre y espera!»-Y una sombra invisible restañabala sangre que manaba de sus venas,y la alentaba a perdonar injurias,y a seguir su camino de asperezas.Al subir por el áspero Calvario,la mitad de su cruz llevaba a cuestas,y la mostraba la empinada cumbre,glorioso fin de su amargura negra.¿Quién era esa visión? No lo sabía;vanamente intentaba conocerla;incolora a la luz, vaga, impalpable,parecía un fantasma, una quimera;sólo en la oscura silenciosa noche,se la fingía viva en su presenciay en estrellado cielo la veía,radiante de belleza,con espléndidas alas de querube,con nevado cendal y faz risueña.Más tarde, ya ganada la alta cima,exánime y sin fuerzas,en el seno amoroso de aquel ángella Virtud reclinaba la cabeza.-«Visión hermosa, que mi fe alentaste!-la decía;- ¡mi santa consejera!»¡Faro divino, que alumbraste siempre»mis pasos en la tierra!»Dame que pueda bendecir tu nombre;»¡yo me siento morir!... Haz que te vea.»¿Quién eres que me besas cariñosa»en esta hora para mí suprema;»que enjugas el sudor de mi agonía,»y la paz de otra vida me revelas?»-La sombra tomó cuerpo,y apareció sublime de pureza.-«Humano ser o espíritu celeste;»por piedad, di, ¿quién eres?»--«Tu conciencia.»-

La Virtud sonrïó; cerró los ojos,tranquila y satisfecha,y en brazos de la muerte,dando un suspiro, se durmió serena.

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