La lechuza y la cigüeña
«La lechuza y la cigüeña» es una fábula de José Núñez de Cáceres (fallecido en 1846), en dominio público. Tiene 289 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.
En el cóncavo agujerode la pared de una iglesiaDoña Lechuza habitaba,y de la torre el testeropor ser la mansión que apreciauna Cigüeña ocupaba,de modo que sus visitasse hacían como vecinitas.
La Lechuza en una de éstasdespués del común saludoasí le habló a la cigüeña:con mil preguntas molestas,vecina donde ti acudo y fiella amistad se empeñaen que tu sabio consejome des para mi manejo.
No me dirás mi querida,¿por qué en asuntos civiles,políticos, o de Estado,si una ley es infringidaal punto corren a mileslos soplos al magistrado,pero en los de Religióntodos se ponen tapón?
Con relación muy prolijael negro Cuervo ayer vinoa delatar del Milano,que viendo una Lagartijaen el patio del vecinoatrevido le echó mano:¡y el pobre sufrió la penadel que viola casa ajena!
Pero al Murciélago feoaunque saca su pitanzade la Iglesia, yo lo visostener con devaneoque ya no estaba en usanzacreer en el Trimurtí;y otros al desprecio danpor fabuloso el Vedám.
¿Y no es ley constitutivadel Estado conservarla Religión con pureza?¿Pues cómo no hay esa activadiligencia en denunciaral que niega su certeza?aquí mis dudas tenéis,decididlas si podéis.
La Cigüeña con sonrisade este modo le responde:si la Religión, comadre,diera buen sueldo y divisa,hiciera Marqués o Condea quien en su favor ladre,tendría muchos delatorescontra sus innovadores.
Pero como las promesasque ofrece son reservadaspara la vida futura,y nadie en esas larguezas,aunque sean muy colmadas,la bucólica asegura,en lugar de abrir la boca,todos dicen: no me toca.
Última actualización:
Fuentes de esta página
- Wikisource: La lechuza y la cigüeña — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)