La justicia del diablo

«La justicia del diablo» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 430 palabras: unos 3 minutos de lectura en voz alta.

Obra: Nuevas fábulas

Era día de gala en el Infierno;(también hay corte y gala en sus palacios).Con alas de murciélago las Furias;las Arpías con rostro ensangrentado;las Parcas y el Terror blandiendo, horribles,corvas cuchillas y candentes garfios,a prestar a Luzbel pleito homenaje,en la sala del trono se juntaron.Legiones de maléficos espíritusostentaban allí blasón de heraldos,y todos, uno a uno y con respeto,la garra del monarca iban besando.De Nerón, de Calígula o de Atila,celebraban quizá el aniversario.Mas pronto, en menoscabo del decoro,debido allí, moviose un altercado;y oyéronse denuestos espantososy como el eco de un silbar extraño.Reñían la Serpiente y la Calumniapor su sitio de honor, en aquel acto;quería cada cual la preferencia,y esta disputa motivó el escándalo;cuestión bien disculpable si se atiendeque siempre la provocan los humanos.La Serpiente gritaba: -«Si está escrito»que se concedan al mayor malvado»las honras de más prez, ¿con qué derecho»te atreves hoy a disputarme el lauro?»¿Pudo dañar tu lengua impía,»como dañó mi venenoso dardo?»--«Ea, callad; -clamó con voz tremenda,desde su solio ardiente el soberano.-»Yo doy a cada cual su merecido;»la equidad es la ley que siempre acato;»a mayores servicios, mayor premio;»a más perversidad, más rico pago.»Asqueroso reptil, sé tus hazañas,»y admiro tu crueldad; pero no tanto»que te prefiera a tu rival. La herida»más leve de tu arpón emponzoñado,»entraña, es cierto, dolorosa muerte,»por esto tu presencia causa espanto;»pero tus tiros solamente alcanzan»a tu vecino, al ser que está a tu lado;»aquel que puede huirte ya no teme;»la distancia, no más le pone en salvo.»Mas ¿quién de la Calumnia se sustrae,»si todo le es vecino? Los espacios,»los montes y los mares atraviesa»con la veloz celeridad del rayo;»el virus de su lengua maldiciente»de su presa infeliz hace pedazos»y es el puñal traidor de los cobardes;»que nadie de sus golpes se ha librado:»ni en el cielo los ángeles purísimos,»ni en mi reino infernal los condenados.»Hasta se atreve a profanar los muertos»en sus tranquilos lechos funerarios.»Sabedlo, pues; en fiestas, y en consejo,»la Calumnia tendrá puesto elevado;»tras ella el Basilisco y la Serpiente;»el mayor galardón, para el más malo.»-El rey de las tinieblas esto dijo,y todos acataron su mandato.

Voy a decir quizás una herejía;¡que me perdone el cielo tal pecado!Temo que el mundo ejerce muchas vecesla maldita justicia del Diablo.

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