La cigarra y la hormiga

«La cigarra y la hormiga» es una fábula de Félix María Samaniego (fallecido en 1801), en dominio público. Tiene 178 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.

Cantando la CigarraPasó el verano entero,Sin hacer provisionesAllá para el invierno.Los frios la obligaronÁ guardar el silencio,Y á acogerse al abrigoDe su estrecho aposento.Vióse desproveidaDel preciso sustento,

Sin mosca, sin gusano,Sin trigo, sin centeno.Habitaba la HormigaAllí tabique en medio,Y con mil expresionesDe atencion y respetoLa dijo: Doña Hormiga,Pues que en vuestros granerosSobran las provisionesPara vuestro alimento,Prestad alguna cosaCon que viva este inviernoEsta triste Cigarra,Que alegre en otro tiempo,Nunca conoció el daño,Nunca supo temerlo.No dudéis en prestarme,Que fielmente prometoPagaros con ganancias,Por el nombre que tengo.La codiciosa HormigaRespondió con denuedoOcultando á la espaldaLas llaves del granero:¡Yo prestar lo que ganoCon un trabajo inmenso!Díme pues, holgazana,¿Qué has hecho en el buen tiempo?

Yo, dijo la Cigarra,Á todo pasajeroCantaba alegrementeSin cesar ni un momento.Hola! ¿con que cantabas,Cuando yo andaba al remo?Pues ahora que yo como,Baila, pese á tu cuerpo.

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