El viejo y la voz
«El viejo y la voz» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 142 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
-«Partes de mi propio cuerpo,»formas un tiempo lozanas,»¿cómo así os desmoronáis?--triste un viejo preguntaba.-»Encaneció mi cabeza;»púsose corva la espalda;»la tez perdió su tersura»y hasta las fuerzas me faltan.»¿De qué arcilla deleznable,»de qué polvo estáis formadas,»que, en la escala de la vida,»el subir os anonada?»--«¿Es que la materia muere»-Clamó una voz sobrehumana.-«Facultades del espíritu,»que, buscando mejor patria,»pugnáis siempre por romper»la prisión que os avasalla;»¿cómo tan altas crecéis?»--El mismo viejo exclamaba.--«Ahora mi entendimiento»sus horizontes ensancha;»y es mi voluntad más firme,»y es mi memoria más clara.»Nobilísimas potencias,»¿de qué esencia estáis formadas,»que en la aridez del invierno»florecéis con tantas galas?»-Y la voz dijo: -«El Eterno»las forjó en excelsa fragua.»Ellas proclaman a coro»la inmortalidad del alma.»-
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El viejo y la voz — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)