El trigo y la cizaña
«El trigo y la cizaña» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 177 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
-«¿Por qué en un campo de tan ricas mieses»arraiga la cizaña?»¿Por qué la espiga estéril se confunde»con la espiga granada?»--«Es ley del orden físico, hijo mío;»Dios quiso que brotaran»en surco igual la yerba que destruye»y la fecunda planta.»Nuestra efímera vida lo es de prueba;»y el hombre, en su jornada,»para extinguir el mal y sembrar bienes,»es fuerza que combata.»¡Dichoso el labrador que, en noble aliento,»blandió su hoz acerada,»y de esas tierras de pomposo trigo»quitó la yerba mala.»-
En el fecundo campo de la vida,entre espigas lozanas,se ostenta la miseria, horrible cáncerde nuestra triste raza;la prueba del dolor junto a la dicha,el trigo y la cizaña.¡Poderosos y ricos de la tierra:Dios, en sus leyes sabias,al darnos esa plaga os dio a vosotrosmedios para extirparla!Sacudid, sacudid tanta indolencia;blandid vuestra hoz dorada,y con ardiente y levantado esfuerzo,y con la fe del alma,combatid esa planta destructora:así premie el Señor vuestra obra santa.
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El trigo y la cizaña — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)