El torrente y el río
«El torrente y el río» es una fábula de Félix María Samaniego (fallecido en 1801), en dominio público. Tiene 134 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Despeñado un Torrente De un encumbrado cerro Caía en una peña, Y atronaba el recinto con su estruendo. Seguido de ladrones Un triste pasajero, Despreciando el ruido, Atravesó el raudal sin desaliento; Que es común en los hombres Poseídos del miedo, Para salvar la vida, Exponerla tal vez a mayor riesgo. Llegaron los bandidos, Practicaron lo mesmo Que antes el caminante, Y fueron en su alcance y seguimiento. Encontró el miserable De allí a muy poco trecho Un Río caudaloso, Que corría apacible y con silencio. Con tan buenas señales, Y el próspero suceso Del raudal bullicioso, Determinó vadearle sin recelo; Mas apenas dio un paso Pagó su desacuerdo, Quedando sepultado En las aleves aguas sin remedio.
Temamos los peligros De designios secretos; Que el ruidoso aparato Si no se desvanece, anuncia el riesgo.
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- Wikisource: El torrente y el río — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)