El raposo y el lobo
«El raposo y el lobo» es una fábula de Félix María Samaniego (fallecido en 1801), en dominio público. Tiene 138 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Un triste Raposo Por medio del llano Marchaba sin piernas, Cual otro soldado Que perdió las suyas Allá en Campo Santo. Un Lobo le dijo: «Hola, buen hermano, Diga, ¿en qué refriega Quedó tan lisiado?» «¡Ay de mí! responde; Un maldito rastro Me llevó a una trampa, Donde por milagro, Dejando una pierna, Salí con trabajo. Después de algún tiempo Iba yo cazando, Y en la trampa misma Dejé pierna y rabo.» El Lobo le dice: «Creíble es el caso. Yo estoy tuerto, cojo Y desorejado Por ciertos mastines, Guardas de un rebaño. Soy de estas montañas El Lobo decano; Y como conozco Las mañas de entrambos, Temo que acabemos, No digo enmendados, Sino tú en la trampa, Y yo en el rebaño.»
¡Que el ciego apetito Pueda arrastrar tanto! A los brutos pase. ¡Pero a los humanos!...
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El raposo y el lobo — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)