El milano y las palomas
«El milano y las palomas» es una fábula de Félix María Samaniego (fallecido en 1801), en dominio público. Tiene 143 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
A las tristes Palomas un Milano, Sin poderlas pillar, seguía en vano; Mas él a todas horas Servía de lacayo a estas señoras. Un día, en fin, hambriento e ingenioso, Así las dice: «¿Amáis vuestro reposo, Vuestra seguridad y conveniencia? Pues creedme en mi conciencia: En lugar de ser yo vuestro enemigo, Desde ahora me obligo, Si la banda por rey me aclama luego, A tenerla con sosiego, Sin que de garra o pico tema agravio; Pues tocante a la paz seré un Octavio.» Las sencillas palomas consintieron; Aclamándole por rey, «Viva, dijeron, Nuestro rey el Milano.» Sin esperar a más, este tirano Sobre un vasallo mísero se planta; Déjalo con el viva en la garganta; Y continuando así sus tiranías, Acabó con el reino en cuatro días.
Quien al poder se acoja de un malvado Será, en vez de feliz, un desdichado.
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El milano y las palomas (Samaniego) — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)