El joven y el vicio
«El joven y el vicio» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 218 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.
En ancho cercado, sembrado de rosas,vivía un enano. Velaba su tezgentil mascarilla; su traje era honesto,su diestra agitaba finísima red.Cegado, sin duda, por tales encantos,un joven incauto saltó el valladar,y diole un abrazo, diciéndole: -«Hermoso,»¿por qué te recatas con ese antifaz?»Descubre el semblante.»--«A nadie en mis reinos»es dado mirarlo.»--«Pues quiérolo ver.»-Y al punto, tendiendo su mano atrevida,la máscara frágil derriba a sus pies.¡Fatal desengaño! creyole un infante,y en él halló un viejo de aspecto feroz,con cuerpo deforme, con rostro tan feo,que, al verlo, el mancebo dio un grito de horror.Mas era ya tarde; con lazos tiranos,artero, el enano le ató la cerviz;sonaron silbidos y, ¡cosa más rara!de cada flor bella brotaba un reptil.-«¿En dónde me encuentro, Dios santo?»--«En mi imperio.»--«¿Quién eres?»--«El vicio.»--«¿Con ese disfraz,»cubierto de hechizos?»--«Es fuerza el engaño;»de no, ¿quién no huyera mi horrible fealdad?»--«Desata estos nudos.»--«Estás en mis brazos.»--«Pues suelta, villano; yo quiero partir.»--«No seas imbécil; en lecho de rosas»darete deleites que te hagan feliz;»¡si a nadie le falta su máscara propia!-seguía diciendo con ruda acritud,-»la astuta serpiente la encuentra en las flores,»el vicio la lleva mintiendo virtud.»-
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- Wikisource: El joven y el vicio — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)