El escultor y la dama
«El escultor y la dama» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 152 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Egregia dama, bella mujervisitó a Fidias en su taller.-«¿Vos en mi casa? ¡Tanta bondad!»--«Busco la estatua de la Amistad;»ríndola culto con fruición.»--«Os llaman buena, no sin razón.»--«¿Tenéis alguna?»--«Cierto que sí;»y de buen mármol; vedla, está aquí.»--«Mirada triste, fría a la vez;»ropa abrochada; severa tez;»pocos encantos, y alguna edad!...»No, Fidias; esa no es la Amistad.»Esotra de aire tan juguetón,»que así vendada rinde al león;»cuerpo desnudo; talle gentil;»alas de arcángel; rostro infantil;»esa prefiero, caro escultor.»--«Ved que no es ella; que es el Amor;»habéis tomado con ceguedad»al cruel Cupido por la Amistad.»-La noble dama, que esto escuchó,se puso triste, palideció.-«¿Es cierto, Fidias?»-«¡Oh, sí, es él;»mirad sus flechas y el arco aquel.»--«¡Eternos cielos, qué imprevisión!
Estaba herida del corazón.
No confundamos con la amistadlos vivos fuegos de otra deidad.
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El escultor y la dama — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)