El caballo y el ciervo
«El caballo y el ciervo» es una fábula de Félix María Samaniego (fallecido en 1801), en dominio público. Tiene 164 palabras: unos 1 minuto de lectura en voz alta.
Perseguía un Caballo vengativo A un Ciervo que le hizo leve ofensa; Mas hallaba segura la defensa En veloz carrera el fugitivo. El vengador, perdida la esperanza De alcanzarlo, y lograr así su intento, Al hombre le pidió su valimiento Para tomar del ofensor venganza. Consiente el hombre, y el Caballo airado Sale con su jinete a la campaña; Corre con dirección, sigue con maña, Y queda al fin del ofensor vengado. Muéstrase al bienhechor agradecido; Quiere marcharse libre de su peso; Mas desde entonces mismo quedó preso, Y eternamente al hombre sometido.
El Caballo que suelto y rozagante En el frondoso bosque y prado ameno Su libertad gozaba tan de lleno, Padece sujeción desde ese instante. Oprimido del yugo ara la tierra; Pasa tal vez la vida más amarga; Sufre la silla, freno, espuela, carga, Y aguanta los horrores de la guerra. En fin perdió la libertad amable Por vengar una ofensa solamente. Tales los frutos son que ciertamente Produce la venganza detestable.
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Fuentes de esta página
- Wikisource: El caballo y el ciervo — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)