El avaro y el barquero
«El avaro y el barquero» es una fábula de Felipe Jacinto Sala (fallecido en 1895), en dominio público. Tiene 244 palabras: unos 2 minutos de lectura en voz alta.
-«¿Vais al infierno?» -dijo Caronte.-«Sí -secamente clamó el avaro.-»venga el pasaje.»--«No pago impuestos.»--«Pues no hay barquilla.»--«Ireme a nado.»--«Nadie en mis barbas la ley infringe;»ved que el ser terco no os cueste caro;»para este censo tenéis el óbolo»que os ofrecieron al enterraros,»y ese es el premio que a todos cobro;»¿lo dais?»--«He dicho que nada pago.»-Y dando oídos a su egoísmo,tal vez por miedo de ser robado,se engulle el cobre: corre al Estigio;hiende las ondas, y cruza el lago.Cuando tocaba la opuesta orilla,preso al Averno se lo llevaron,Plutón le dijo: -«Mísero viejo,»voy a vengarme de tu atentado;»vas a pagarme toda la usura;»todos tus fraudes y tus engaños.»-Y golpeando tremendo el yunque,de donde brotan siniestros rayos,exclama: -«¡Minos! crea un suplicio»atroz, horrible, desesperado,»que sus entrañas torture lento;»que sea fuente de eterno llanto.»El hierro es poco para ese infame,»el fuego mismo fuera harto blando;»sus sufrimientos han de ser crueles;»mucho más crueles que los de Tántalo.»Aguza, aguza pronto tu ingenio;»no te detengas; yo te lo mando.»-El juez severo de los infiernosse alzó entre llamas; meditó un rato,y al cabo dijo: -«Haz que reviva:»que vuelva al mundo de los humanos;»que, en justa pena de su avaricia,»miren sus ojos el despilfarro»que, a todas horas, sus herederos»están haciendo de sus denarios.»-
Última actualización:
Fuentes de esta página
- Wikisource: El avaro y el barquero — Texto en dominio público; transcripción CC BY-SA 4.0 (consultado el 28 de octubre de 2026)